Friedrich Nietzsche. “El ocaso de los ídolos o como se filosofa con el martillo”. Segunda Parte.

Hola Amigos y Amigas, otra vez nos reencontramos y en el mas devenido placer de seguir desentrañando esta obra, recordando que es un análisis subjetivo de los aspectos que me parecen mas sustanciosos, para ésta especie de resumen analítico.

Ahora daremos comienzo con un apartado muy interesante. La Razón en la Filosofía.

Este aparatado comienza y se desarrolla con la respuesta a la siguiente pregunta:  ¿Qué es idiosincrasia en los filósofos?. Nietzsche hace una crítica ante la falta de sentido histórico, puesto que se estacionan en conceptos meramente suspendidos en el tiempo.  “Los filósofos matan, disecan;esos idolatras del concepto, cuando adoran son un peligro para la vida de las cosas”. Pone de manifiesto además, en el rechazo, el odio de los filósofos hacia el devenir, hacia el cambio, la generación y el crecimiento.

 “Ahora bien; todos ellos creen y creen con desesperación en el Ser. Pero como no pueden apoderarse de él, buscan las razones de que les huya” . En la interpretación con  interrelación al Ser, los filósofos encuentran a los sentidos,  a la historia, al devenir y a la mentira como parte obstaculizante, como una basura o piedra en el ojo que no les permite, ver el Ser, aquél Mundo Real.

“Moraleja: negar todo lo que da fe a los sentidos, todo el resto de la humanidad: todo ello es Pueblo.”

El autor se reconoce en su veneración a Heráclito al decir que los sentidos no mienten, es decir que para los filósofos lo que sería la Mentira, no se encuentra impregnada a los Sentidos, sino en su instrumentación, en lo que hacemos con lo que nos dicen, con lo que declaran y testimonian. Como lo son la Mentira de la Unidad, la Mentira de la Objetividad.  Expresa que La Razón,  es lo que provoca que falsifiquemos a conveniencia, la declaración, el testimonio, lo que nos dicen los sentidos.

“Pero Heráclito tendrá, eternamente la razón al sostener que el Ser es una ficción vacía. El Mundo Aparente es el único mundo; el Mundo Real es sólo una adición de la mentira…”

Una crítica de gran solidez al abordaje filosófico sobre los conceptos, en base a la utilización de jerarquía conceptual, esta monarquía reinante de centralizar y colocar en primer plano de grado, a los mas generales , a los conceptos mas vacíos y que a partir de ellos se engendren los mas altos, es decir que aquellos primeros, los mas bajos, son Causa Sui, se generan de sí mismos. Con estos los ” …los filósofos tienen aquí su estupendo concepto de Dios…”

Continua, su premisa primera, estableciendo una analogía a otros tiempos en lo que se veía a la  variación, al cambio, al devenir, una apariencia que incitaba al error. Y hoy (el hoy del autor) como contrapartida, mediante el prejuicio de la Razón, la Unidad, la Identidad, la Duración, la Sustancia, la Causa, la Materialidad, el Ser, hacen necesario el error. ” Estamos en nuestro interior seguros que aquí está el error”

El Lenguaje, que defiende ese error, pretendido y necesario, cree que la Voluntad en general es una Causa, “Cree en el Yo, en el Yo como un ser, el Yo como sustancia, y proyecta, sobre todas las cosas, la creencia en el Yo sustancia; crea con esto la Noción de Cosa”. El error de creer en la Voluntad como una cosa que obra, que es una facultad. Para los filósofos que en tiempos mas iluminados resolvieron que estas categorías no podían provenir del Empirismo, y así se cometió otro error: ” Nosotros debemos haber habitado anteriormente un mundo superior (en vez de decir un mundo muy inferior, con lo que se había dicho la verdad); debemos haber sido divinos porque tenemos la razón”.

Concluye este apartado con cuatro tesis, en la primera dice que el Mundo Real, es el que el mundo muestra, otra cualidad de realidad es absolutamente indemostrable.

En la segunda; establece que las características atribuidas al ser, son características del no ser, de la nada misma. Porque se ha “construido un Mundo Verdadero, contradiciendo al Mundo Real(…) Una ilusión óptica moral.”

La tercera estipula que no tiene sentido hablar de un mundo diverso a este mundo, porque cuando nos toca ver un mundo de calumnia, de empequeñecimiento, de desconfianza hacia la vida, fantaseamos con Otra Vida, una Vida Mejor.

En la cuarta y última tesis, Nietzsche señala que dividir al mundo en un mundo verdadero y un mundo aparente, como lo hace el cristianismo, o al modo de Kant que fue un cristiano disfrazado, es el dominio de la decadencia, de una vida declinante. ” La apariencia significa realidad, en este sentido, una vez más, pero elegida, reforzada, corregida”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s