Baco, canto primero.

Denigrantes seres

sucumben en gravitación absorta,

la solemnidad que acalla los cuerpos,

el remoto paisaje de nuevas soledades,

la nostalgia de lo prohibido,

el sabor de la derrota.

Absorben mi densidad entregada en sacrificio,

caricias de la noche en llamas,

colapsan en vientos mil formas,

dudas que anidan las entrañas de esta bestia,

en canto y éxtasis ultrajada,

calma sus ansias de sangre en cálidos torrentes,

que desviste la virtud,

la creación divina,

en mi ocaso padecisteis.

De mi copa no beben los cobardes,

ante las culpas de los sabios,

las nubes no saben ocultar,

los silencios que dominan.

Solo el llanto queda,

el rencor indomable,

dame hoy tu bondad

quizás cure lo incurable,

las ansias profundas

de vivir muriendo.
baco