Friedrich Nietzsche “El ocaso de los ídolos o como se filosofa con el martillo” Tercera Parte

Amigos y Amigas sean bienvenidos a otra entrada del Escritorio Gris,  en esta oportunidad la tercera parte del resumen y análisis del  Ocaso de los ídolos de un amigo de la casa Friedrich Nietzsche. Sin mas preámbulo proseguimos a lo que nos convoca en esta ocasión.

Una válida aclaración preliminar, el siguiente análisis no está realizado en un ordenamiento lineal de la obra, sino que la aleatoriedad de los apartados es proverbial.

…el concepto de Dios fue la primer grande objeción contra la existencia…

  • Los Reformadores de la Humanidad.  

“Sabido es lo que yo exijo del filósofo: que se situé mas allá del bien y del mal, que tenga bajo de si la ilusión del juicio moral.”

En éste apartado Nietzsche hace referencia a la educación moral impartida, oficialmente, desde la edad media hasta la actual. Remarca los medios por los cuales trascendió esa educación se arraigo en el común colectivo de la población como una cuestión inamovible e inapelable por siglos.

“Todos los medios por los cuales la humanidad había de ser moralizada, han sido hasta ahora fundamentalmente inmorales”.

Su opinión sobre la moral, sintetizando los argumentos sobre ello sentencia; “La moral es únicamente la interpretación de ciertos fenómenos, o para hablar mas exactamente, una falsa interpretación”

La reforma o tratar de reformar a los hombres es moral antonomasia, la domesticación de los hombres bestias por parte de un grupo determinado de hombres  Reformadores.  Bajo denominaciones como mejorar y perfeccionar al hombre, cuando en verdad son una mera forma de domesticación, moral a un sistema determinado.

“El animal es debilitado, es hecho menos dañino, se convierte en un animal enfermizo en virtud de la emoción depresiva del miedo, en virtud del dolor, de las heridas,  del hambre”

Enlazaré  estos conceptos, con los que expone en Incursiones de un Inactual.

El ápice 35 – Crítica de la moral de la decadencia. 

Considero que ha de ser aquí donde se redunda en el espejo de matriz filosófica en el cual se refleja el autor y la esencia de su pensamiento bajo los delineamientos de su concepción analítica de la Moral.  Su rechazo y vehemencia a la moral altruista, por su propio acercamiento e identificación con el existencialismo. Son diferencias, que a mi parecer, sostienen una aguda detracción a los basamentos dogmáticos y religiosos.

Lo infiere en tal sentido al declarar que con ello el Egoísmo propio del ser humano, entristece y cuando ésto sucede se pierde lo mejor en los individuos y los pueblos, ya que encadenados a una alienación por camuflados “motivos desinteresados”, componen la fórmula de la decadencia.

No buscar la propia utilidad, desarman los instintos, los congelan y esterilizan, “…el hombre que se hace altruista es un hombre acabado.”

Porque en lugar de aplicar la  auto desvalorización, le atribuye la desvalorización al mundo y a la vida. Este tipo de afirmaciones son un gran peligro para la postura de Nietzsche, menciona los efectos contagiosos que producen, su difusión y florecimiento  sobre los campos morbosos de la socieda, en tal sentido lo que hace la religión (el cristianismo) y como lo hace la filosofía (Schopenhaueriana).

Como sentencia en esta cita, ” En ciertas circunstancias semejante vegetación de plantas venenosas, crecidas de la putrefacción, envenena con sus exhalaciones la vida por mucho tiempo, por milenios” 

Enlazaré aquí con el apartado 21- referido a Arthur Schopenhauer.

Comienza considerando e igualando en su espacio, como un acontecimiento europeo tal como lo es Goethe , Hegel y Heinrich Heine, los tres alemanes, al igual que Schopenhauer y el propio Nietzsche.

Un caso primario, malignamente genial que introduce una valoración Nihilista del conjunto de la vida y las afirmaciones de si mismo. Así interpretó el arte, el heroísmo, el genio, la belleza, la gran compasión, el conocimiento, la voluntad verdadera, la tragedia, todos conceptos dependientes de la necesidad de negar la voluntad.  Un heredero de la interpretación cristiana, pero que supo aceptar las grandes obras de la cultura humana cosa que el arraigo de San Agustín dentro del cristianismo , rechazaba. Aprobándolas como estimulante de la necesidad de redención.

Schopenhauer y la belleza. Con un apasionamiento melancólico ve en ella una momentánea liberación de la voluntad, ve negado en ella, el instinto de generación que no puede crear nada. Pero la naturaleza con su belleza en los sonidos, en los colores, los olores y movimientos, lo CONTRADICEN, también lo hace Platón, que sostiene que toda belleza sirve de estímulo a la generación, con efecto tanto de las cosas materiales, como del espíritu.

Una Curiosidad.

Platon declaraba que no había existido filosofía platónica si en Atenas no hubiese habido jóvenes tan bellos, que inspiraban al filósofo. Ésta filosofía erótica de Platón termina por madurar la dialéctica, una nueva forma de la razón o del desafío griego. Al igual que ésta, toda literatura francesa madura en el campo de interés sexual.

 

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